San Pedro de Lóvago

San Pedro de Lóvago, llamado antiguamente el Valle de los Hurtados, es un apacible municipio chontaleño enclavado al este de las serranías de Amerrique. Se encuentra ubicado propiamente en el inicio de una extendida altiplanicie prevista hacia el Caribe nicaragüense.

Este municipio goza de un clima agradable, mayormente lluvioso.

La ganadería bovina sustenta la economía municipal. Su producción láctea es una de las más copiosas del departamento.

Se cultivan granos básicos para suplir la demanda local.

El río Mico recorre una buena parte del territorio municipal, formando profundas pozas y tranquilos remansos que son muy concurridos en la época de verano.

A la Reserva Natural de Amerrique puede accederse por la ruta de Puertas de París, pasando por la histórica hacienda de San Bartolo.  Se localiza al oeste del municipio y constituye una hermosa muralla natural con alturas mayores a los 900 msnm. Durante el invierno la vegetación es frondosa y aquí puede hacer senderismo, visitar los miradores naturales y observar flora y fauna.

La piedra El Toro es un imponente monolito que se encuentra en el límite con La Libertad. Su cumbre puede ser escalada y en el compartir con los lugareños se pueden conocer misteriosos relatos sobre el lugar.

Salto-de-Quilona-(San-Pedro-de-Lóvago)

Salto Quilona

Otro cerro de gran belleza es el Cerro Quitulia, el cual se ubica en la comarca Bulún, a dos horas de camino desde la zona urbana de San Pedro de Lóvago. Es un lugar importante para la conservación de la fauna y la flora, pero con buenos desafíos. Ideal para los naturalistas y aventureros.

El Cerro La Tetilla es una estructura muy inclinada y con poca superficie plana en su pico, se encuentra en el llano de Los Pedros. Es un sitio con buen acceso e idóneo para practicar ejercicio como la caminata y un poco de ecoturismo, apreciando la flora y fauna del sitio. Situado en la comarca Llano de los Pedros, a sólo 45 minutos del área urbana de San Pedro de Lóvago.

Las cuevas y saltos de Zanzíbar, en la comarca del mismo nombre, es un atractivo interesante y misterioso de San Pedro de Lóvago. Compuesta por túneles de escape, con una segunda recámara que guía hacía otros túneles. Sus entornos guardan una importante muestra de grabados indígenas. Su pronunciado salto es el deleite para quienes deseen refrescarse en sus frías y cristalinas aguas.

El salto Quilona es una pronunciada caída de agua protegida con tupidos bosques. Durante la temporada de verano es visitado por numerosas familias que buscan un espacio natural para descasar placenteramente. Se encuentra en la comunidad Potrero Cerrado, al este del municipio.

El cañón de Sacahuacal, ubicado al suroeste del casco urbano municipal, es un atractivo turístico con espacios para turismo de aventuras y los estudios geológicos. Sus blancas y duras rocas han sido moldeadas milenariamente por las aguas del río Lóvago, que en su parte baja va formando hermosos remansos como la poza de Pochomil.

El salto La Palma es una caída de frías y refrescantes aguas. Está rodeado por un bosque de trópico seco.  Puede ser disfrutado, principalmente, en la temporada de invierno.

Cultura

En varios puntos del municipio existen grabados como reminiscencia de su pasado precolombino.

El pueblo actual es el cuarto asentamiento luego que la población colonial fue obligada a trasladarse varias veces por invasiones, saqueos y plagios de parte de algunas tribus del Caribe.

Ganadería,actividad económica del municipio.

El primer asiento, tuvo lugar en el paraje La Pintada, el segundo en terrenos de don Agustín Vega, el tercero en las inmediaciones de la entonces villa de Acoyapa. En este lugar la población vivió más de un siglo. Finalmente, en 1860 se radicaron en el valle de Esquipulas.

En 1864, el gobierno del general Tomás Martínez acordó: “Se traslada el antiguo pueblo de Lóvago del departamento de Chontales, al sitio llamado El Valle de Los Hurtados a orillas del Río Mico, en sus propios terrenos y la nueva población llevará el nombre de San Pedro de Lóvago”.

San Pedro de Lóvago recibió la categoría de ciudad en 2009.

En sus danzas tradicionales encontramos el baile de gigantonas acompañada con los sones de toro.

La ganadería bovina determina en gran medida las expresiones culturales del pueblo de San Pedro de Lóvago. En el sector de Puertas de Paris existe una centenaria práctica de curtir y preparar cueros para las talabarterías.

Arquitectura

La antigua hacienda San Bartolo conserva su estilo antiguo. Es uno de los primeros y más destacados latifundios ganaderos de esta zona.

La arquitectura urbana es moderna. En ella sobresale su iglesia parroquial, construida en los años 50 del siglo pasado.

Su parque es pintoresco y tiene espacios para la recreación familiar y la práctica de una gran variedad de actividades deportivas.

Festividades Religiosas

Fiestas Patronales en Honor a San Sebastián: Se celebran en enero. Son famosas por el emblemático «Tope de los Santos», un desfile lleno de color, música de marimbas y la participación masiva de bailes tradicionales que escoltan a la imagen del santo.

Eventos Ecuestres: Las hípicas de Diriamba son de las más prestigiosas de la región, reuniendo a los mejores ejemplares de caballos del país.

Gastronomía

La gastronomía diriambina es rica en sabores fuertes y dulces tradicionales que reflejan su herencia mestiza.

Platos típicos: El Picadillo, un guiso de carne de res finamente picada con especias locales; y el tradicional Nacatamal, infaltable en los desayunos dominicales.

Bebidas tradicionales: El jengibre, una bebida refrescante y ligeramente picante propia de sus festividades, y el café de exportación cosechado en sus propias laderas.

Dulcería: Las famosas Cajetas Negras y otros dulces de leche que son un referente del sabor local.